Aquí Javier! , Os presentamos al patrón


Crear una empresa siempre es una aventura, primero esta el encontrar
el motivo, la inspiración y la rentabilidad futura.


Si tu empresa se dedica a dar de comer y beber a la gente, empieza la
complicación, por que vas a formar parte de las  percepciones 
de una persona, la vista, el  gusto, el tacto y hasta el oído por lo cual juegas con desventaja con otras profesiones.
Y si por casualidad se te ocurre tener restaurantes de cocina Mexicana
en Barcelona en el ´96  y querer hacerlo bien, eso ya es de mérito.

Comencé a cocinar cuando pude llegar a los fogones de mi madre, en mi ciudad natal , Córdoba.

Los olores eran demasiado atractivos  como para no querer ver lo que movía lentamente la cuchara de madera, después supe que 800 años de mestizaje entre árabes, cristianos y sefarditas, habían hecho de la cocina de mi casa Cordobesa un verdadero centro culinario.

Después de casi acabar los estudios de arquitectura, viaje a México,

y para mí la cosa empezó a tener sentido. Lo mío no eran los
ladrillos ni los planos, sino, que era el sabor del maíz y el olor de
los mercados, los tamales en la calle y las carreteras llenas de palmeras camino a Veracruz. 

Nunca más hice un plano, nunca más me aparte de una cocina.

 

Javier Ruiz G.